sábado, 12 de septiembre de 2009

Una ruta por la tierra de los cátaros en Occitania

Con esta ruta recorremos una parte del sistema defensivo de los departamentos de l'Aude y l'Ariège, cuyo centro era Carcassonne y constituido por una serie de castillos situados en la frontera con el reino de Aragón cuando éste incluía el Roselló. Así mismo, algunos de los lugares propuestos fueron nucleos de resistencia del catarismo frente a la cruzada que se hizo en su contra.

Si bien el recorrido o parte de él se puede hacer de otras maneras (por ejemplo en bicicleta o practicando senderismo) la propuesta que aquí recogemos se hizo en coche.
















Madrugaremos para salir de Perpinyà hacia el norte y tomaremos la salida que nos lleva a la pequeña población de Maury, en la que podemos hacer una pequeña parada para tomar algo. Después tomaremos una estrecha carretera ascendente que nos llevará a nuestro primer destino: el castillo de Quéribus al que se accede por la taquilla situada en una explanada dominada por una colina. El camino hasta el castillo es corto pero empinado y nos lleva hasta el recinto de un pequeño castillo en el que la mayoría de las estancias están en ruinas, pero donde tenemos de destacar el buen estado de la torre, en cuyo interior un techo reposa sobre una columna gótica y existe la posibilidad de ascender a una terraza desde la que admirar el paisaje montañoso de los alrededores.

Tras descender, podemos continuar el camino hasta el cercano pueblo de Cucugnan, en el que destaca el molino de viento y un espectáculo audiovisual dedicado a un escritor del lugar.




Desde allí continuaremos por la estrecha carretera con destino al pueblo de Duilhac, con su centro rodeado por restos de murallas y una almadrava, y el interesantes castillo de Peyrepertuse. Desde la zona de las taquillas puede verse el gran recinto del castillo encramado en un macizo rocoso. El camino que asciende hasta el mismo es largo pero muy bello y llega hasta una primera zona, el recinto bajo del castillo con varios edificios derruidos y unas magníficas vistas sobre las colinas circundantes. La parte alta es el reducto de sant Jordi, al que se accede por unas escaleras empinadas que llevan a varios edificios derruidos hasta llegar a la cima y a la capilla de sant Jordi.

Siguiendo la carretera existen dos posibilidades: La primera es seguir por carreteras escrechas dirección a Couiza y nuestro destino final de Quillan. La otra posibilidad es adentrarnos por una carretera de un sólo carril que discurre por las gorges de Galamus, un estrecho cañón con algunos puntos en los que parar sólo para permitir el paso a otros vehículos hasta llegar al pueblo de St. Paul y allí continuar camino hasta Quillan. Si escoges el camino por las gorges de Galamus los pasajeros podrán disfrutar del paisaje (el conductor tendrá que estar atento a la carretera) y hay que seguir las normas de circulación del lugar: http://www.cubieres-sur-cinoble.fr/cubieres.gorges.htm#circulation

 
En el lugar también existe la posibilidad de realizar actividades de descenso de cañones y otras actividades de montaña.

Si sigues nuestra ruta, la recomendación es hacer noche en la pequeña y tranquila localidad de Quillan, con sus casas al lado del río y su castillo.






















Al día siguiente volveremos a madrugar para dirigirnos a la región de Ariège, concretaamente a la localidad de Villeneuve d'Olmes, desde donde recorreremos una estrecha carretera con pocas señalizaciones hasta el castillo de Montségur (creo recordar que nos deja en las puertas del recinto). El castillo está en ruinas y es pequeño y su mayor interés son las vistas y su vinculación con los últimos días de los cátaros.




 























Desde aquí continuaremos nuestro camino con dirección a la población de Foix donde podemos pasera por sus antiguas calles del centro y visitar su castillo.


















Después existen varias posibilidades: la primera sería dirigirnos por carretera a Andorra, la segunda sería bordear el parque natural de los Pyrénées Ariégeoises hasta la Vall d'Aran, la tercera consistiría en pasar a la Cerdanya catalana, la cuarta nos adentraría en Francia con destino a Toulouse y la opción que nosotros seguimos fue coger el camino con dirección a Mirepoix, una pequeña localidad con una de las plazas más bonitas que he visto para después continuar camino hacia Carcassonne.

Con el itinerario anterior no hemos agotado, ni mucho menos, todas las posibilidades de la zona, pues dedicando más días al recorrido, se pueden visitar castillos como los de Aguilar, Villeroure-Termenès, Termes, Arques, Lapradelle, Usson.. y otras poblaciones del lugar.

Algunas imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

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